Archive for the personal Category

Yo!!!

Posted in personal, Yo mera... on 28 marzo 2012 by La Mente Morales

Esta soy yo!
Soy una mujer encantadora, especial, madre, novia, inteligente, amable, dedicada, amorosa, hija, hermana y amiga.
Soy tierna, sentimental, sarcástica, comprometida, servicial, confiable y generosa.
Soy comprensiva, honesta, cordial, divertida, valiosa, hábil y productiva.
Soy noble, valiente, brillante, estupenda y decidida.
Soy única… acepto mis muchos defectos y me enorgullezco de mis virtudes; disfruto ser, vivir, amar, sentir, reir, llorar..
Y sobre todas las cosas: ME AMO!!

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De amor y otras emociones.

Posted in Amor, personal, Yo mera... on 26 enero 2012 by La Mente Morales

He encontrado unas reflexiones sobre el amor escritas por Paulo Cohelo, que talvez sean conocidos para muchos, pero que en lo particular me gustaron y quiero compartir en este espacio tan mio como suyo (si es que hay alguien del otro lado).
“No juzguemos el amor futuro por el sufrimiento pasado. El amor es siempre nuevo. No importa que amemos una, dos, o diez veces en la vida, siempre estamos ante una situación que no conocemos.”
“El amor puede llevarnos al infierno o al paraÍso, pero siempre nos lleva a alguna parte. Es necesario aceptarlo, pues es el alimento de nuestra existencia. Si nos negamos, moriremos de hambre viendo las ramas del Árbol de la Vida cargadas, sin coraje para estirar la mano y tomar los frutos.”
“Es necesario buscar el amor donde esté aunque eso signifique horas, dias o semanas de decepción y tristeza, porque en el momento en que salimos en busca del amor, el amor también sale a nuestro encuentro… Y nos salva.”
A ti que estas del otro lado de esta Mente, gracias x leer estas sencillas pero emotivas lineas. No expreso mis ideas tan seguido como me gustaria, ya que las obligaciones del dia a dia no me dan tregua, pero cuando puedo dar libertad a lo que pienso creo que suceden cosas…

LOS pequeños DETALLES…

Posted in Amor, personal, Relaciones personales on 4 abril 2011 by La Mente Morales

Cuando llegué a casa esa noche mientras mi esposa servía la cena, la tome de la mano y le dije: tengo algo que decirte. Sólo se sentó a comer en silencio. Yo podía observar el dolor en sus ojos. De pronto ya no sabía como abrir mi boca, pero tenía que decirle lo que pensaba. -Quiero el divorcio… le dije lo más suave que pude.
Mis palabras parecieron no molestarle. Al contrario, muy tranquilamente me preguntó, -¿Por qué?
Evité su pregunta con mi silencio, esto le hizo enfurecer. Tiró los utensilios y me gritó,- ¡No pareces hombre! Esa noche ya no hablamos más. Ella lloraba en silencio. Yo sabía que quería saber que le había pasado a nuestro matrimonio. Pero yo no hubiera podido darle una respuesta satisfactoria. Mi corazón ahora le pertenecía a Eloísa. Ya no la amaba, sólo me daba lástima.
Con un gran sentido de culpa, redacté un acuerdo de divorcio en el que le daba nuestra casa, nuestro auto y un 30% de las acciones de mi empresa. Después de leerlo ella lo rompió en pedazos. La mujer que había estado diez años de su vida conmigo ahora era una extraña. Me sentí mal por todo ese tiempo y esa energía que desperdició conmigo. Todo eso que yo nunca le podría reponer. Pero ahora ya no había marcha atrás, yo amaba a Eloísa. Por fin mi esposa soltó el llanto frente a mí, eso era lo que yo esperaba desde el principio. Verla llorar me tranquilizaba un poco ya que la idea del divorcio que me preocupaba tanto ahora era más clara que nunca.
El siguiente día, llegué a casa muy tarde y ella estaba en la mesa escribiendo algo. Yo no había cenado, había pasado un día intenso con Eloísa y tenía más sueño que hambre y mejor me retiré a dormir.
Desperté en la madrugada, ella todavía estaba escribiendo. La verdad no me importó y sólo me acomodé de nuevo en cama y seguí durmiendo. En la mañana me presentó sus condiciones para aceptar divorciarse: No quería nada de mí, pero necesitaba un mes antes de firmar el divorcio. Me pidió que en ese mes tratáramos de vivir una vida lo más normal posible. Sus razones eran simples: nuestro hijo tenía unos exámenes muy importantes en este mes y no lo quería mortificar con la noticia del matrimonio frustrado de sus padres.
Esto era algo en lo que yo también estaba de acuerdo, pero había más. Me pidió que me acordara cómo la cargué el día de nuestra boda. Quería que cada día de este mes la cargara de nuestro cuarto hasta la puerta de la casa… pensé que se estaba volviendo loca, pero decidí aceptar este raro requisito con tal de que este mes pasara sin más peleas o malos momentos.
Le platiqué a Eloísa de las condiciones que puso mi esposa… se rió bastante y pensó que era muy absurdo. Dijo en tono burlón: -no importa los trucos que se invente, tiene que aceptar la realidad que se van a divorciar.
Desde que le expresé mis intenciones de divorcio mi esposa y yo no teníamos ningún contacto íntimo. El primer día quela cargué se me hizo un poco difícil. Nuestro hijo nos vio y aplaudió de felicidad al vernos y dijo: – papá me da gusto que quieras mucho a mi mamá. Sus palabras me causaron un poco de dolor. Desde nuestra habitación hasta la puerta de enfrente caminé como diez metros con ella en mis brazos. Ella cerró sus ojos y me dijo al oído que no le dijera al niño del divorcio. Me sentí muy incómodo, la bajé y ella caminó a tomar el autobús para ir a trabajar. Yo manejé solo a mi trabajo.
El segundo día fue un poco más fácil. Ella se recargó ligeramente en mi pecho. Podía oler la fragancia de su blusa. Me di cuenta que desde hace tiempo no le había puesto mucha atención a esta mujer. Me di cuenta que ya no era tan joven, había un poco de arrugas en su cara, su pelo ya mostraba canas. Ese era el precio de nuestro matrimonio. Por un minuto me pregunté si yo era el responsable de esto.
Al cuarto día, cuando la cargué, sentí que regresaba un poco de intimidad. Esta era la mujer que me había dado diez años de su vida. El quinto y sexto día, me di cuenta que el sentimiento crecía otra vez. No le platiqué nada de eso a Eloísa. Conforme los días pasaban se me hacía más fácil cargarla. Quizás el ejercicio de hacerlo me estaba haciendo más fuerte.
Una mañana la vi que estaba buscando un vestido para ponerse, pero no encontraba nada que le quedara. Sólo suspiró y dijo: – todos mis vestidos me quedan grandes. Es ahí donde me di cuenta que por eso se me hacía muy fácil cargarla. Estaba perdiendo mucho peso, estaba muy pero muy delgada.
De repente entendí la razón… estaba sumergida en tanto dolor y amargura en su corazón. Inconscientemente le toqué la frente. Nuestro hijo entró en ese momento y dijo: – papá es tiempo que cargues a mamá. El ver a su papá cargar a su mamá todos los días se le había hecho costumbre. Mi esposa le dio un fuerte abrazo, yo mejor miré hacia otro lado por temor a que esta conmovedora imagen me hiciera cambiar de planes. Entonces la cargué y empecé a caminar hacia la puerta, su mano acarició mi cuello y yo la apreté fuerte con mis brazos, justo como el día que nos casamos.
Pero su estado físico me causó tristeza. En el último día, cuando la cargué, sentí que no me podía ni mover. Nuestro hijo ya se había ido a la escuela. La abrasé fuerte y le dije, nunca me di cuenta que a nuestra vida le hacía falta algo así.
Me fui a trabajar… salté fuera de mi auto sin poner llave a la puerta. Temía que en cualquier momento podría cambiar de opinión. .. Subí las escaleras, Eloísa abrió la puerta y le dije: – lo siento mucho pero ya no me voy a divorciar.
No podía creer lo que le estaba diciendo, hasta que me tocó la frente y me preguntó si tenía fiebre. Quité su mano de mi frente y le dije de nuevo: -Lo siento Eloísa, ya no me voy a divorciar. Mi matrimonio era muy aburrido porque ni ella ni yo supimos apreciar los pequeños detalles de nuestras vidas, no porque ya no nos amaramos. Ahora me doy cuenta que cuando nos casamos y la cargué por primera vez esa responsabilidad es mía hasta que la muerte nos separe. Eloísa en ese momento salió del shock y me dio una fuerte bofetada y llorando cerró su puerta. Corriendo bajé las escaleras y me fui de ahí.
Paré en una florería, ordené un bonito ramo para mi esposa. La chica me preguntó qué le ponía a la tarjeta. Sonreí y escribí: “Siempre te llevaré en mis brazos hasta que la muerte nos separe”.
Esa noche cuando llegué a casa, con las flores en mis manos y una sonrisa en mi cara, subí a nuestro cuarto… sólo para encontrar a mi esposa en su cama… muerta.

Olvido…

Posted in personal with tags on 4 marzo 2011 by La Mente Morales

Vaya!!!  cuanto tiempo hacía ya sin estar aqui contigo mi querido Blog… cuánto tiempo te he descuidado, he dejado de alimentarte con mis palabras,  pensamientos, sueños e ilusiones…

Cuánto tiempo ya sin venir a vaciar en ti todo lo que siento. He llegado y observá que como una planta que se queda sin agua te estás marchitando, pero creo que he venido a tiempo, creo que nunca es tarde para tomar de nuevo esa relación tan especial que teníamos tu y yo… por mucho tiempo fuiste mi almohada, mi mejor amigo, mi confidente y poco a poco me aparté de ti, dejándote en el olvido pero sin alejarte de mi corazón.

Hoy nuevamente me tienes aqui y vengo a prometerte que nunca más te abandonaré tanto como lo he hecho, que serás de nuevo mi amigo y que derramaré en ti todas mis alegrías con lágrimas incluidas… me aceptas?

FELICIDADES A MI

Posted in personal, Uncategorized, Yo mera... with tags , , on 24 mayo 2010 by La Mente Morales

“Un hoy bien vivido hace que cada ayer sea un sueño de felicidad y cada Mañana una visión de esperanza”

Hoy es el día de mi cumpleaños… No tengo mucho que decir al respecto, solamente que me siento agradecida con la vida por permitirme haber llegado hasta este punto y espero que me permita recorrer mucho más del camino. 26 años vividos rodeada de amor, de alegrías, tristezas, retos, logros, con mi familia, mis amigos y mis amores…

26 años podrían parecer muchos o muy pocos. Un año más en la cuenta, un año menos de los que estan destinados para mi…

Talvez suene un poco rara felicitandome a mi misma, pero que más da… me amo y es justo que mi día comience con una felicitación mía. Madre, me harán falta para festejar como cada año lo hacíamos, pero sé que me llevan en su corazón y que no dejarán de enviarme sus buenos deseos.

FELICES 26 RO!!

Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos
trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su
vestimenta
o bien no conversa con quien no
conoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino
de emociones,
justamente estas que regresan el brillo
a los ojos y restauran los corazones
destrozados.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando esta infeliz
con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
detrás de un sueño
quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos…
¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡NO TE IMPIDAS SER FELIZ!

MADRES…

Posted in Hijos, Mujeres, personal, Uncategorized with tags , on 17 mayo 2010 by La Mente Morales
A las mujeres de mi vida, mi madre y mi hermana, quiero enviarles desde este pequeño espacio, una gran felicitación por ser el dia de las madres.
A mi madre quien siempre ha estado ahi, quien ha sido mi maestra en la difícil tarea de ser mamá, mi amiga, mi mejor ejemplo y mi más grande admiracion… a mi hermana de la que he aprendido mucho, quien ha sido una gran compañera y confidente y ahora está también aprendiendo como yo a ser madre…
Para ellas va este pequeño pero significativo video… las amo.
 http://animoto.com/play/ThWQQ8vwx0649wXnot73iA

Aun estoy viva!!!

Posted in personal with tags on 10 abril 2010 by La Mente Morales

Después de casi un mes de abandono a mi querido blog hoy he decidido empezar de nuevo. Y digo de nuevo porque ya había había tenido un comienzo.

Un blog que comenzó como un proyecto personal de liberación y exploración de cosas nuevas se conviertió un una extensión de mi que me ha dado muchas satisfacciones. Recibir visitas de otras personas que no son exclusivamente mi familia, de gente que vive a miles de kilómetros de mi, cruzando el mar, las montañas, con culturas y formas de vida distintas a la mia pero unidos por un vínculo que trasciende todas esas barreras.

Gracias a quienes me han impulsado a seguir escribiendo, gracias por sus valiosos comentarios, por sentirse identificados con alguno de mis pensamientos… Gracias por darle un poco de vida a este pequeño espacio.

Me hago el firme compromiso de mantener a este hijo mio con vida… de seguir llenándolo de pensamientos, anécdotas, relfexiones y todas aquellas cosas que pasen por mi mente… La Mente Morales.